04/06/2026
Emblemas de Amor Divino (05)
La serie de pinturas anónimas de la escuela cusqueña del siglo XVIII se conserva en el Claustro de los Naranjos.
Continuamos dentro de la Vía Purgativa, ese camino en el que el alma va reconociendo sus faltas y aprendiendo a acercarse nuevamente a Dios.
Este emblema nos muestra dos momentos de una misma experiencia. A la izquierda vemos al alma acercándose al Amor Divino, buscando su presencia, mientras él vuelve el rostro. La frase que acompaña la escena dice: "¿Por qué escondes tu rostro y me juzgas tu enemiga?". Es esa sensación que aparece cuando uno toma conciencia de sus errores y siente que se ha alejado de aquello que más ama.
A la derecha el alma aparece sentada en el suelo, llorando. La cita de Jeremías nos habla justamente de eso: "¿Quién dará agua a mi cabeza, y a mis ojos fuentes de lágrimas para llorar mis pecados día y noche?"
Justamente es el agua la que une toda la escena. Mientras el alma llora, desde el cielo el Amor Divino derrama agua sobre ella. Al fondo, como un detalle que podría pasar desapercibido, aparece otra figura de la que brota un gran chorro de agua, que refuerza la misma idea. Todo el cuadro parece hablar de lágrimas, pero no de unas lágrimas de desesperación, sino de aquellas que nacen del arrepentimiento y ayudan a purificar el alma.
Después de la lucha, el esfuerzo y la rendición que vimos en los emblemas anteriores, este cuadro nos muestra algo mucho más silencioso. La transformación comienza cuando uno reconoce sus faltas, las llora y permite que ese dolor se convierta en un nuevo comienzo.
Y así continúa este recorrido por la Vía Purgativa, donde cada emblema nos revela una etapa distinta del camino interior del alma.
Texto: Erika Roberts Grupp
01/06/2026
¡Un saludo especial a nuestros nuevos fans destacados! 💎
Patricia Hidalgo, Irma Calderón, Jeny Diaz Jara, Miriam Retamozo Obando, Luisa Flores Huaman, Yolanda Ponce Sardón, Darwin Carrillo, Herlinda
27/05/2026
Emblemas de Amor Divino (04)
Serie de pinturas anónimas de la escuela cusqueña del siglo XVIII que se conserva en el Claustro de los Naranjos.
Continuamos dentro de la Vía Purgativa, una etapa intensa del camino espiritual donde el alma todavía lucha consigo misma, con sus errores y con todo lo que la aleja de Dios.
Este emblema está lleno de movimiento y tensión. A la izquierda vemos al alma atada a una tahona, caminando casi como una bestia que hace girar la rueda mientras el amor divino la sigue detrás levantando un látigo. La inscripción inferior lo explica claramente:
“El Alma atada a una Tahona como bestia que la trae, y el amor divino detrás que la va amenazando con un azote.”
La imagen parece dura, pero el sentido no es castigo por crueldad. La tahona simboliza el trabajo constante, el desgaste y el esfuerzo interior que implica corregirse y desprenderse de aquello que pesa sobre el alma. El movimiento circular también transmite esa sensación de repetir errores, tropezar y volver a empezar.
A la derecha la escena cambia. El amor divino ahora aparece armado, enfrentándose al alma con dos espadas, mientras ella se arrodilla y rinde las armas. El texto dice:
“El Amor divino armado, y como que esgrime con dos espadas con el alma, y ella echada a sus pies rindiendo las armas.”
Aquí el combate ya no es físico, es interior. El alma deja de resistirse y finalmente se rinde. No desde el miedo, sino desde el reconocimiento de que necesita transformarse.
Incluso las frases repartidas en la escena refuerzan esta idea de arrepentimiento y súplica. Todo el cuadro habla de lucha, cansancio y rendición, pero también de algo importante: para avanzar en este camino primero hay que enfrentarse a uno mismo.
Eso es justamente lo que hace tan humana esta serie. Los emblemas no muestran almas perfectas, muestran procesos, caídas, resistencia y cambio.
Texto: Erika Roberts Grupp
13/05/2026
Emblemas de Amor Divino (3)
Continuamos avanzando por los Emblemas de Amor Divino, esta serie de pinturas anónimas de la escuela cusqueña del siglo XVIII que se conserva en el Claustro de los Naranjos de nuestro Monasterio.
Seguimos dentro de la Vía Purgativa, ese momento del camino espiritual donde el alma empieza a reconocer sus heridas y a dejar atrás todo lo que necesita transformarse.
Este emblema lo representa de una forma muy cercana porque está dividido en dos escenas que parecen distintas, pero en realidad hablan del mismo proceso.
A la izquierda vemos al alma acostada en una cama, enferma y vulnerable. A su lado aparece el amor divino como médico, sentado junto a ella mientras le toma el pulso. La inscripción inferior lo explica claramente: “El alma en una cama enferma, y el amor divino como médico a su cabecera que la toma el pulso”. La escena habla de ese momento en que el alma necesita detenerse, reconocer su fragilidad y dejarse sanar.
A la derecha vemos otra transformación. El amor divino aparece como alfarero trabajando en su taller, mientras el alma está sobre una rueda siendo moldeada como barro. La inscripción dice: “El amor divino como ollero en su oficina, y el alma en la rueda como que la forma de barro”.
La idea es muy potente porque después de sanar viene algo más profundo: ser reconstruidos. El alma no solo necesita cura, también necesita ser moldeada nuevamente.
Este emblema nos recuerda que dentro de la Vía Purgativa el cambio puede ser incómodo, porque primero toca sanar lo que duele y luego dejar que algo nuevo tome forma.
Justamente es eso lo que hace tan fascinante esta serie, porque cada obra sigue contándonos, paso a paso, el recorrido interior del alma.
Texto: Erika Roberts Grupp
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11/05/2026
😊 ¡Encantados! con la visita de los estudiantes de la carrera profesional Artes Visuales (Pintura) de la prestigiosa Escuela Nacional de Arte "Carlos Baca Flor de Arequipa"- Con su arte y destreza convierten cada rincón del monasterio en una obra para el recuerdo. ¡Bienvenidos chicos y felicitaciones! 👍🤗 Los acompaña el Profesor José Samillán.
10/05/2026
Hoy celebramos a quienes, con amor, fortaleza y entrega, iluminan el camino de sus familias cada día. 🌷✨
El Monasterio de Santa Catalina saluda a todas las madres en su día, reconociendo en cada una de ellas el ejemplo de amor, valentía y dedicación que deja huella para siempre. 💖
Que este Día de la Madre esté lleno de momentos especiales, abrazos sinceros y el cariño de quienes más aman.
¡Feliz Día de la Madre! 🌸