14/08/2026
El terremoto del 15 de agosto de 2007 (de magnitud 8.0) marcó un antes y un después en la historia contemporánea de la región Ica y de todo el Perú. Ocurrido en las primeras horas de la noche, su epicentro en las costas frente a Pisco sacudió no solo la tierra, sino la estructura social, urbana y emocional de ciudades como Pisco, Ica, Chincha y Cañete.
Más allá de las desgarradoras cifras —más de 500 vidas perdidas, miles de heridos y decenas de miles de viviendas destruidas—, el sismo golpeó el corazón de la identidad regional. La pérdida de monumentos emblemáticos, como la antigua Catedral del Señor de Luren en Ica o la Iglesia San Clemente en Pisco, visibilizó la fragilidad del patrimonio ante los fenómenos naturales violentos.