15/08/2026
Bochinches que degradan
Hay momentos en que la polรญtica deja de ser debate y se convierte en espectรกculo. Cuando eso ocurre, todos perdemos.
El bochinche, el insulto, la acusaciรณn lanzada sin sustento y la pelea convertida en noticia pueden conseguir titulares, aplausos fรกciles y algunos minutos de notoriedad. Pero no resuelven un solo problema del ciudadano
El Perรบ necesita exactamente lo contrario: una polรญtica que vuelva a ocuparse de las cosas concretas. De cรณmo simplificar un trรกmite absurdo, reducir la informalidad, facilitar que una empresa produzca y exporte, mejorar los servicios pรบblicos, combatir la corrupciรณn y lograr que el Estado deje de ser un obstรกculo para quien quiere trabajar y progresar.
La discrepancia es indispensable en democracia. Incluso la confrontaciรณn puede ser necesaria cuando existen ideas y principios en juego. Pero una cosa es confrontar posiciones y otra muy distinta convertir la polรญtica en una sucesiรณn interminable de escรกndalos, agravios y provocaciones.
Los bochinches degradan primero a quienes los protagonizan, despuรฉs a las instituciones que representan y, finalmente, a la propia democracia. Porque cuando el ciudadano observa que sus autoridades dedican mรกs tiempo a pelear entre ellas que a solucionar sus problemas, termina perdiendo la confianza en todas.
Recuperar esa confianza cuesta mucho mรกs que perderla.
La polรญtica no necesita mรกs ruido. Necesita autoridad, preparaciรณn, serenidad y resultados.
Podemos discutir fuerte. Podemos pensar distinto. Podemos fiscalizar sin contemplaciones. Pero hagรกmoslo con argumentos y con respeto.
Porque gobernar no es hacer bochinche.
Gobernar es resolver.