06/02/2025
DEVORADORES DE CELULARES ANTES QUE LIBROS: LA BATALLA POR LA LECTURA Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO
¡Despierta, joven del siglo XXI!
Vivimos en una era en la que los jóvenes tienen más acceso a la información que nunca, pero paradójicamente, están menos informados. Pasan horas deslizándose por las pantallas de sus celulares, viendo videos de contenido efímero, siguiendo tendencias pasajeras y entreteniéndose con memes, pero ¿cuántos pueden sostener una conversación sobre los problemas que afectan a su país y al mundo? ¿Cuántos han leído un libro completo en el último año? ¿Cuántos saben quién fue Sócrates, qué es el liberalismo o por qué se habla de derechos humanos en la ONU?
¡El problema no es la tecnología! Internet puede ser una herramienta poderosa para el conocimiento, pero solo si se usa bien. El problema es que muchos jóvenes han cambiado los libros por publicaciones vacías en redes sociales, y en lugar de informarse sobre el mundo, consumen contenido superficial que desaparece en segundos.
El abandono de los libros y la desconexión con la realidad
La literatura ha sido, durante siglos, la herramienta más poderosa para entender el mundo y desarrollar el pensamiento crítico. Las grandes obras literarias nos enseñan sobre la vida, la política, la moral y la historia. Sin embargo, en la actualidad, los adolescentes ya no leen a Cervantes, Shakespeare, Víctor Hugo o García Márquez. En cambio, pasan el tiempo viendo series de moda, escuchando letras de canciones vacías y navegando en redes sociales, donde la información es rápida, fragmentada y sin profundidad.
Los libros no solo entretienen; educan, transforman y despiertan la imaginación. No es lo mismo ver un video de 30 segundos sobre la Revolución Francesa que leer Los Miserables de Víctor Hugo y comprender cómo la pobreza, la injusticia y la desigualdad llevaron a la caída de una monarquía. No es igual ver un resumen de 1984 en TikTok que leerlo y descubrir cómo los gobiernos pueden manipular la verdad y controlar a las personas.
Quien no lee, no desarrolla pensamiento crítico. Y quien no tiene pensamiento crítico, es fácilmente manipulado.
Desinformación y apatía política: Una generación desconectada
El otro gran problema es la falta de interés por la política. La política no es solo para los adultos o los gobernantes; nos afecta a todos. Sin embargo, muchos adolescentes no saben quién los gobierna, qué leyes se están aprobando o cómo las decisiones políticas impactan su futuro.
En 2018, cuando Donald Trump retiró a EE.UU. del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, fue un golpe para la lucha global por los derechos humanos. Pero ¿cuántos jóvenes supieron de este hecho? ¿Cuántos entendieron su importancia? Este organismo es clave en la denuncia de violaciones a los derechos humanos en todo el mundo, y su debilitamiento permitió que regímenes autoritarios ganaran más poder. Sin embargo, este tipo de noticias pasan desapercibidas para una generación más preocupada por el último reto viral que por el futuro de la democracia.
La política define la educación que reciben, el empleo que tendrán, las libertades que disfrutarán. Ignorarla es dejar que otros decidan por ellos.
La superficialidad del entretenimiento moderno
Hoy en día, el entretenimiento es instantáneo y desechable. Los jóvenes pasan más tiempo en discotecas que en bibliotecas, saben más sobre la vida privada de los influencers que sobre la historia de su país y actualizan sus celulares más que su propio conocimiento. Mientras tanto, las verdaderas historias, las que pueden cambiar su forma de ver el mundo, esperan en los estantes de una biblioteca, acumulando polvo.
Es más fácil reírse de un video viral que reflexionar sobre la sociedad después de leer Rebelión en la granja de Orwell. Es más fácil ver un resumen de una serie que sumergirse en una novela que los haga pensar. Pero lo fácil no siempre es lo mejor.
¡Despierta! La lectura es una revolución personal
Leer un libro no es solo un pasatiempo, es un acto de rebelión en un mundo que quiere distraerte y mantenerte ignorante. Un joven que lee, piensa. Un joven que piensa, cuestiona. Y un joven que cuestiona, es peligroso para quienes quieren que la gente sea sumisa.
Si nunca has leído un clásico de la literatura, si no conoces las grandes ideas que han cambiado el mundo, si no sabes qué está pasando en tu país, es momento de cambiar. No dejes que las redes sociales te conviertan en un consumidor pasivo de entretenimiento vacío. Toma un libro, infórmate, participa en los debates que realmente importan.
Porque en cada página de un buen libro hay un universo por descubrir, ideas que desafiarán tu forma de pensar y personajes que te enseñarán más sobre la vida que cualquier video de TikTok.
Eduardo Vargas Morales / ex docente de Sociología: FCCSS: UNMSM
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