08/10/2026
Un gobierno incapaz: el fujimorismo y su fracaso anunciado
Adrian Santos Churaira / octubre, 7, del 2026
Keiko Fujimori llegó al poder prometiendo orden y mano dura. La realidad le dio una tremenda cachetada de la cual aún no se recupera. Lo que la gran mayoría percibe es a un gobierno sin equipo, sin cuadros, sin estrategia y sin capacidad de conducción. A casi tres meses de haber asumido la presidencia de la República, lo que más resalta del actual gobierno es la incapacidad, a flor de piel, de Keiko Fujimori.
Durante años, Keiko Fujimori manejó a su antojo y capricho las mayorías parlamentarias, amenazando con vacancias a presidentes elegidos legítimamente. Nunca construyó cuadros políticos propios. No le interesó, al contrario, se dedicó al transfuguismo, a jalar políticos de partidos contrarios y críticos a su línea política. Los convirtió en rabiosos defensores del fujimorismo a cambio de curules, de trabajos seguros dentro del congreso y en otras instituciones del Estado.
El actual gobierno enfrenta una crisis de inseguridad sin precedentes. Los homicidios pasaron de 1.000 a 2.600 entre el 2018 y 2025, y las denuncias por extorsión se multiplicaron de 3.200 a 26.500 en el mismo periodo. La aprobación presidencial cayó 20 puntos en un solo mes.
Keiko Fujimori postulo a la presidencia del Perú cuatro veces, dijo estar bien preparada para gobernar el país. Pero lo que se evidencia en los hechos es lo contrario: incapacidad. No sabe gobernar. Dice que sin facultades del congreso no puede arreglar el caos que su partido y aliados construyeron en años anteriores. No sabe argumentar. No tiene fuerza en sus opiniones. Necesita de un papel para poder construir una frase. Lo que si domina a la perfección es pedir tap tap.
Sus “cuadros políticos” son iguales o peores. Una cosa es estar en la oposición donde siempre se han sentido cómodos. Pero, otra es gobernar un país. Fuerza Popular demostró que es una maquinaria electorera, no un partido político.