08/06/2026
Los logros del Instituto de Cultura Puertorriqueña en el Viejo San Juan a 6 años de su creación en junio de 1962.
Transformar al Viejo San Juan en una reliquia de extraordinario valor histórico, al mismo tiempo que en una magnífica atracción turística, es el propósito del programa que desarrolla el Gobierno a través de Instituto de Cultura Puertorriqueña, para la restauración y conservación de nuestra ciudad Capital.
Así lo hizo saber el señor Ricardo Alegría, director ejecutivo del Instituto, durante una conferencia de Prensa, en la que hizo un recuento de los logros obtenidos desde que se inició el programa, hace unos seis años.
Durante este periodo se restauraron 72 edificios, que representan el 15% del total de edificios restaurables que existen en la zona histórica de la ciudad, o sea, aquélla comprendida dentro de los límites de la muralla. De esos 72 edificios, 28 ya están terminados y los restantes en proceso de restauración, correspondiendo 51 a propietarios puertorriqueños y 21, a norteamericanos.
Otro propósito del programa es detener el crecimiento del área de arrabal dentro de esa zona, con los males sociales que la misma conlleva.
Af comienzo eran pocos los que creían en el programa y estaban dispuestos a invertir grandes sumas en la restauración de edificios ruinosos con rentas muy bajas, dijo el director del Instituto. Por esta razón el Gobierno, a través de la Administración de Fomento Económico llevó a cabo la restauración de la Casa del Libro y la del edificio de la casa Cavanagh para que las mismas sirviesen de estímulo y ejemplo a la empresa privada.
Por su parte, la Asamblea Legislativa aprobó legislación para conceder algunos incentivos económicos a las personas que restaurasen edificios en la zona histórica. Como al mismo tiempo, los propietarios de la zona histórica de San Juan están sujetos a limitaciones que no operan contra los propietarios de otros sectores de la ciudad, dicha Asamblea aprobó leyes concediendo exención contributiva durante 5 y 10 años a las propiedades restauradas y se las eximió de la ley de control de alquileres.
Para interesar a la empresa privada en la adquisición de edificios restaurables, se inició una activa campaña a través de cartas, anuncios periodísticos, programas televisados y conferencias.
Así surgieron los primeros interesados quienes, venciendo las dificultades económicas, la resistencia de los inquilinos a abandonar las viviendas y la oposición de los contratistas a realizar este tipo de obras, se lanzaron a la empresa de restauración. Entre estos pioneros figuran Iván Rosaly, José Rivera Mundo, Muna Lee, José E. Alegría, Manuel Rodriguez, Gabriel Guijarro y Ana M. Valdez de Iriarte.
Siguiendo el ejemplo de ellos, dos corporaciones de capital norteamericano adquirieron diez edificios para restaurarlos, entre ellos el antiguo convento de las Monjas Carmelitas que se había considerado demoler y que hoy se ha transformado en un hotel de 100 habitaciones.
El programa cuenta hoy no sólo con reconocimiento del pueblo sino también con el del extranjero: está sirviendo de modelo a programas similares en ciudades de Estados Unidos y de América del Sur. Explicó el señor Alegría que recientemente el Alcalde de Cartagena de Indias, en Colombia, vino a Puerto Rico para estudiar este programa e implantarlo en su ciudad.
Con el fin de devolver a San Juan su importancia como centro comercial y residencial, manteniendo en la zona los tres niveles económicos que tradicionalmente han existido en ella, el Instituto de Cultura recomendó un proyecto de viviendas públicas en el área La Puntilla para alojar a las familias que actualmente viven en La Perla, y la construcción de un condominio para la clase media, de cuatro pisos, con apartamientos alquilables a precios que oscilan entre 40 y 60 dólares y una planta baja destinada a los pequeños negocios típicos de San Juan. Se lo construiría en el área de la calle Luna cerca de la escuela Baldorioty y su fachada armonizaría con el carácter histórico de la ciudad de San Juan.
En cuanto al primer proyecto, ha sido aceptado por la CRUV y se está actualmente trabajando en los planos del mismo. Con respecto a los condominios, la administradora de San Juan aceptó la recomendación y asignó los fondos para llevarla a cabo.
El Instituto ha recomendado también, la construcción de un garaje de estacionamiento debajo de la Plaza de Armas y la de otro en el área de Puntilla en cuyos planos está trabajando la Administración de Fomento.
El costo de la restauración de edificios ha variado desde 9,100 dólares para una vivienda de una planta hasta más de un millón para la del hotel El Convento, invirtiéndose en la totalidad de las restauraciones unos 5 millones de dólares.
Aunque es mucho lo que se ha logrado, el señor Alegría considera que es mucho lo que aún se puede hacer con la colaboración de la ciudadanía. Quedan aun a la venta muchos edificios valiosos que interesaría restaurar tal como el de los Dos Zaguanes ubicado en la calle Luna, esquina San José, uno de los de mayor valor histórico en el Viejo San Juan: o como el Palacio del Marqués de la Esperanza, en la calle Tetuán.
El Instituto colabora con la empresa privada proporcionando obreros diestros en este tipo de obras; brindando asesoramiento y ofreciendo distintos diseños. Por su parte, el Banco Gubernamental da el 60% del capital requerido en calidad de préstamo, para restaurar los edificios.
Al mismo tiempo, la Junta de Planificación conjuntamente con la CRUV está llevando a cabo un estudio sobre la zona histórica, estudio que constituye uno de los requisitos indispensables para poder obtener ayuda federal de la Housing Administration, para este programa.
Un programa similar se llevará a cabo en la ciudad de Ponce, a petición de sus mismos ciudadanos.
El programa, dirigido por el señor Alegría, cuenta con el asesoramiento de los arquitectos Amaral, Reichart, Rafael Carmoega, Santiago Iglesias, Aciclo Marxuach, con el del ingeniero Aurelio E Tió; licenciado Ramón Gandía: doctor Osiris Delgado, director del Museo de la UPR y de la señora Helen Tooker.

07/06/2026
07/06/2026
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