07/09/2026
Hay duelos que no tienen funeral, pero que lloran con el alma entera.
Cuando un bebé parte antes de tiempo, el mundo suele seguir girando demasiado rápido, como si nada hubiera pasado. Se espera que dejes de llorar, que actúes como si ese amor y esa ilusión jamás hubieran existido. Es el peso del duelo invalidado.
El dolor que se esconde por miedo a incomodar no desaparece; se vuelve más profundo.
A ti, que has tenido que vivir este proceso en silencio, queremos decirte hoy: Tu dolor sí importa. Tu pérdida sí es real. No necesitas un permiso laboral, un funeral o la aprobación de los demás para llorar a tu bebé. Tienes derecho a extrañar el futuro que imaginaste a su lado.
Hoy abrazamos tu silencio y validamos tu proceso. No tienes que poder con todo tú sola/o.